lunes, 11 de enero de 2010

"Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,

si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado."


By Francisco Luis Bernárdez




(La conocí por Mar que siempre la escribía en clase y es tan cierta)

Ayer, hoy y mañana.

Existen dos días de la semana que no deben preocuparte.
Uno es el AYER con sus errores e inquietudes, con sus penas y flaquesas. El ayer se marchó y ya está fuera de tu alcance. Nada ni nadie podrá devolverte el ayer, ni nada que hayas hecho, ni nada que hayas dicho. El ayer no volverá mi para tí ni para nadie.
El otro es el MAÑANA, con todo lo que pueda traer: sus adversidades, sus dificultades, sus promesas; pero el mañana también está fuera de tu alcance. Mañana saldrá el sol, pero hasta que no salga no puedes disponer del mañana, porque todavía está por nacer.
Solo te resta un día: HOY y tú eres capaz de vivirlo, transformarlo y mantenerte en paz contigo mismo. Cuando al hoy le quieras agregar las cargas del ayer y del mañana, cada día te parecerá una eternidad, sufrirás y te inquietarás.
No son las cosas de hoy las que te aturdirán. Lo que seguramente te enloquecerá serán los remordimientos de algo que sucedió ayer o el temor de lo que sucederá mañana.
La verdad son los hechos, NO su EXPLICACIÓN.

Si no es hoy, entonces cuando?

Siempre viví a mi manera (: